Posts Tagged: pintura

Encuentra tu motivación en el arte

Todos necesitamos la motivación necesaria para llevar a cabo cualquier actividad incluso cuando estamos hablando de nuestra pasión, puesto que el cansancio, el rechazo o la frustración puede mermar nuestras ganas. En el caso específico del arte, de seguir luchando por hacer llegar nuestra obra a los demás.

Para todos los que pintamos, el pintar es una placer en sí, además de una bonita manera de expresarnos con el mundo. A pesar, de que sin duda en mi caso, el arte es mi pasión, puedo confesar que hay periodos de mi vida, en los que quiero tirar la toalla y abandonar en mi empeño por dar a conocer mi arte y por que no vivir de ello. Pintar es muy placentero, pero si va acompañado del reconocimiento el estado de felicidad se incrementa claramente

La manera en la que el mercado del arte está constituida, provoca que solo unos pocos privilegiados pueda afirmar que viven del arte, el sistema es tan competitivo que la gran mayoría de los que nos dedicamos con ahínco somos relegados a un segundo plano, al plano invisible. Las galerías e inversores se centran en los “elegidos” para realizar sus negocios, lo que origina que muchos artistas vean imposible poder vender su obra y hacer de esta maravillosa afición una profesión.

La consecuencia es que pintar se vuelve poco relevante, y es entonces, cuando la necesidad de hallar la motivación en el arte y no dejar los pinceles sea mayor. Amar el arte imposibilita dejarlo de forma definitiva, pero si que llegan periodos de flaqueza, por lo que hay que hallar cómo motivarnos para no rendirnos y seguir haciendo lo que más nos gusta, plasmando nuestro mundo interior con colores y formas, dejando un legado para generaciones futuras.

Encontrar la motivación en el arte

Debemos primero que todo distinguir entre lo queremos hacer y lo que nos apetece hacer. De ahí, la necesidad de encontrar la inspiración.

Marcarse objetivos para fomentar la motivación en el arte

La motivación en el arte es lo que nos hace movernos y esta puede cambiar según el día o el estado de ánimo, y precisamente por esta razón es fundamental el uso de técnicas para reforzarla. Una forma de hacerlo es comprometernos con unos objetivos determinados a cumplir, teniéndolos siempre presente para no decaer y dejarlos en el olvido. Con un propósito conciso, nuestra determinación se agudizará para conseguirlo con éxito.

Para poder navegar con un rumbo determinado, debemos dar las coordenadas precisas a nuestro velero para evitar dar vueltas sin una dirección. La ausencia de un objetivo al que llegar nos hacer perder la emoción.

“La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante” Paulo Coelho

Cada vez que avances hacia tu objetivo consiguiendo ciertos logros, debes permitirte celebrarlo o darte un capricho por haber alcanzado una de las metas. Nuestro ánimo se vera reforzado para seguir dando pasos para cumplir nuevas etapas que nos acerquen a la meta final. Por esta razón, es importante dividir las metas en pequeños objetivos y seguir avanzando con pase firme y decidido al ver que lo vamos consiguiendo.

Otra forma de inspirarte, es ver las obras de otros artista, reconocer su talento y a partir de la admiración encontrar la motivación. Aprender observando las técnicas y temáticas de otros es una bonita forma de adquirir formación artística.

“La motivación nos impulsa a comenzar y el hábito nos permite continuar” Jim Ryum

Además de lo mencionado anteriormente, la confianza en uno mismo es un factor clave para conseguir nuestros propósitos. Por esa razón, es vital fortalecer nuestra propia autoestima a pesar de todos los avatares de la vida y seguir pintando con entusiasmo.

El pensamiento positivo debe ser nuestro antídoto diario para continuar inspirados. Investigaciones recientes han demostrado que nuestros propios pensamientos tienen repercusión en las células de nuestro cuerpo, alterando hasta nuestra salud, lo que hoy en día se conoce como neuromarketing. Por ende, cambiar nuestras ideas limitantes hacia “el yo puedo” nos va a permitir movernos hacia delante con emoción.

Las propias expectativas que tengamos sobre nuestros resultados van a condicionarnos, si pensamos que vamos a conseguir el propósito que nos hayamos planteado, tendremos infinitas más posibilidades de conseguirlo.

“Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón”, dijo Henry Ford

Nuestra motivación es la fuerza interior que nos empuja a seguir trabajando, y nuestro cerebro se puede entrenar para conseguir el mejor rendimiento, en definitiva, la mejor versión de nosotros mismos plasmada en un lienzo. Todo ello basado en el afán de superación, disciplina, sacrificio y constancia.

Cuando no te puede ayudar nadie, sólo te puedes ayudar a ti mismo”.

Como en un partido de tenis, nos debemos auto-convencer con gran fortaleza mental de que vamos a vencer a nuestro “rival”. Las posibilidades de triunfar en la vida se residen en el interior de cada persona. Así que, ponte manos a la obra ahora que sabes que puedes hacerlo, márcate unos objetivos claros y pasa la acción hoy mismo, no lo dejes para mañana. Visualiza la meta en tu cabeza, diseña un plan para lograrlo dividido en etapas, celebra cada pequeño triunfo y persiste en el camino. El éxito te está esperando.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailby feather

Fases de mis cuadros

gato-frances fases mis cuadros

Pintar es para mi más que una afición, es mi pasión que me acompaña desde que era muy joven y a la que no puedo abandonar. Hay periodos de mi vida a los que le dedico más atención que otros, pero la pintura es mi más fiel compañero de viaje y espero que siga a mi lado por muchos más años.

Para decidir empezar a pintar un cuadro, necesito encontrar algo que me inspire, y en muchas ocasiones, encuentro esa inspiración en fotografías tomadas por mí, especialmente viajando que es cuando uno se relaja y ve todo con otros ojos.

Las fotografías en las que me apoyo para poder pintar el cuadro, son en blanco y negro, puesto que no quiero que los colores captados por la lente fotográfica me influyan y coartan mi libertad creativa. Prefiero dar rienda suelta a la imaginación en cuanto al color que puedo aplicar con pinceladas al lienzo, y si quiero poner un morado en una hoja de un árbol, me siento más cómoda si mi ojo no ve los colores de la fotografía. Realmente el color morado puede estar ahí, ya que ya sabemos, que los colores son influidos por los elementos que rodean al objeto y cómo la luz influye sobre ellos.

Si observamos el movimiento impresionista, nos damos cuenta que la luz es el protagonista, la luz descompone los colores en millones de colores que se influyen unos a otros para crear la composición final. Para mí la pintura impresionista siempre me ha fascinado, y creo que su influencia se puede palpar en mis cuadros.

Las fases pictóricas para realizar un cuadro

Una vez que tengo una foto en blanco y negro que me servirá de inspiración, comienzo el boceto con la técnica de carboncillo directamente sobre el lienzo. De esta manera encajo el dibujo a grandes rasgos, lo que me ayudará a continuación a dar las primeras pinceladas de color.

Con la figura o la escena encajada ya a carboncillo, paso un trapo por el lienzo para quitar las virutas de polvo que deja el carboncillo para que no se manchen los pinceles y los colores, dejando un dibujo muy suave que me permite ver la composición.

Comienzo entonces a pintar con grandes pinceladas las sombras y luces que componen la escena, todo a grandes rasgos y con la mano muy suelta sin tener en cuenta los detalles del cuadro, ya que esta será la fase final.

Cuando he conseguido dar volumen al cuadro con el juego de luces y sombras, paso a una segunda fase de color, donde amplio la gama de colores aplicada y empiezo a delinear un poco más los elementos que componen la escena.

Normalmente, lo hago en varias sesiones, dejando reposar la pintura y observando el cuadro para tomar decisiones sobre cómo continuar el cuadro.

Mientras estoy pintando, doy pinceladas rápidas al principio y en las últimas fases utilizo pinceles más finos para los acabados y detalles. En todas las sesiones, también me paro a ratos para poder ver el resultado y saber donde se necesita un color u otro para conseguir la armonía y una lectura adecuada del cuadro.

Os puedo asegurar que no siempre el resultado del cuadro es el esperado y a veces cuando está mal encaminado toca corregir o incluso tomar la decisión de borrar y volver a empezar.

Por esa razón, cuando un cuadro decido que está acabado y el resultado me parece bueno, la satisfacción es enorme. Partir de un lienzo en blanco sin saber muy bien la hoja de ruta y ver al final el cuadro acabado, es una sensación increíble.

Os dejo un video para que veáis estas fases que he explicado sobre el cuadro “gato francés”. Espero que os guste tanto como a mí haberlo realizado.


Si queréis los podéis compartir en las redes sociales.

Aunque algunos cuadros ya están comprados, hay todavía varios cuadros en venta en la galería de arte de esta página web. Si quieres hacer un regalo, decorar o simplemente echar un vistazo, te invito a darte un paseo por mi galería virtual 😉

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailby feather

El dibujo, conceptos básicos

El dibujo es el inicio de toda obra de arte, es la base estructural de cualquier proyecto artístico. El primer paso para crear una pintura consiste en esbozar, es decir, crear el dibujo preparatorio para que sirva de guía para la consecución de la obra de arte. Por esta razón, es esencial aprender a dibujar bien. En este artículo, voy a explicar varios puntos importantes para iniciarse en el dibujo

Materiales Básicos en el dibujo

La elección del material en el dibujo es de gran importancia, pues de ello dependen los efecto gráficos que se derivan, que pueden ir desde el dibujo realizado con suaves líneas intensas, gestuales e impulsivas. Por lo tanto, el primer paso para aprender a dibujar es familiarizarse con los materiales básicos del dibujo. A partir de distintas pruebas se descubrirá que cada medio de dibujo ofrece unas características particulares.

El dibujo con lápiz de grafito

El lápiz es el instrumento más extendido para realizar el dibujo. Está compuesto por una mina que mezcla grafito natural con arcilla insertada en un palo de madera. El lápiz se caracteriza por su fácil manejo, ya que es un medio poco quebradizo y muy limpio. La línea puede verse alterada variando la presión ejercida con la punta y la inclinación del lápiz. Con una suave presión y una punta redondeada, la línea resultante se muestra débil, mientras que con mayor presión y con la punta afilada el trazo es intenso. Si lo que se quiere es dar sombras, se debe inclinar el lápiz unos 45 grados.

Los lápices de grafito se clasifican según su dureza; los lápices blandos tienen una mina más gruesa y grasa, y su trazo en el dibujo es muy intenso, pero tiene el inconveniente de que la punta se gasta con mayor facilidad. Estos lápieces están marcados con la letra B acompañados por un número que define el grado de dureza. Por otra parte, los lápices duros son de un gris más pálido, y, debido a su mayor consistencia, mantienen durante más tiempo su punta afilada y el trazo resultante más apagado. En este caso los lápices llevan una H y son ideales para dibujos de gran precisión o en aquellos en los que se desea obtener un resultado muy limpio.

El dibujo a carbón y sus derivados

El carboncillo es un trozo de rama carbonizada que tiene un alto poder de pigmentación. Su trazo es negro aunque poco consistente, ya que es fácil borrarlo, pero es esta peculiaridad lo que lo hace el favorito para los que están empezando y para los artistas a la hora de comezar una obra de arte en un lienzo. El carboncillo facilita el manchado rápido y las correcciones oportunas (esta técnica es la que se pide en las pruebas de acceso de BBAA).

El carboncillo es muy útil para combinar el trabajo lineal con efectos de sombreado que se consigue fundiendo y difuminando los trazos con la yema de los dedos. La facilidad con la que se desprende el pigmento adherido en la superficie del papel permite obtener ricos matices y gradaciones de calidad llegando a parecer pictórica.

Las barras de carbón se fabrican en bastones de un diámetro de entre 1,5 a 5 centímetros. Su longitud oscila entre los 11 y los 15 centímetros. También pueden adquirirse el lápiz y la barra de carbón compuesto o prensado. Esta última se trata de una mina de carbón vegetal pulverizado y mezclado con cola. Su trazo es más intenso y cuesta más de difuminar.

Uso de trapos y difumino en el dibujo

El dibujo con técnicas de frotación, como el carbón, la sanguina o las cretas, requiere el uso de un trapo de algodón para borrar o rectificar. Si se prefiere, se puede adquirir un difumino, un cilindro de papel que se utiliza para difuminar el pigmento sobre el papel. Este utensilio es aconsejable cuando se trabaja en dibujos de pequeño formato. Para los amplios difuminados, se recomienda frotar con la palma de la mano o la yema de los dedos, según el tamaño del dibujo. Para borrar se utilizará una goma maleable, especial para carboncillo.

El dibujo a plumilla

Consiste en una punta metálica que se inserta en el mango de madera. Al sumergir la punta en tinta china retiene una carga que deposita sobre el papel con cada trazo. El dibujo a plumilla es lento, pero es el complemento ideal a las aplicaciones con aguada. Existen diferentes tipos de puntas metálicas que dar lugar a diferentes tamaños de trazo y que pueden intercambiarse e insertarse en el mango según se necesite.

Soportes para el Dibujo

El soporte natural para el dibujo es el papel. Cada medio de dibujo descrito requiere el uso de un papel determinado. Para el lápiz de grafito es recomendable el uso de papeles satinados o de grano fino. El papel para el carbón y las cretas deberían retener mejor el pigmento en polvo del dibujo, por esto se recomiendan los de grano medio o los berjurados. Si se trabaja con aguadas, la elección debe ser la de papeles de acuarela, o en su detrimento, papeles más gruesos y que absorban mejor el agua sin doblegarse. El papel de grano grueso suele reservarse para el dibujo con sombreados enérgicos y pocos detalles.

Espero que todo lo expuesto hasta ahora en este artículo, te anime a comenzar a aprender a dibujar, ensayando con alguno de los materiales descritos para conocer en que medio te sientes más cómodo.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailby feather

Vivir del arte

 

Vivir del arte, pintura y diseño gráfico

Vivir del arte

A día de hoy, con la crisis actual que aun estamos viviendo, el mercado del arte, la economía, la cultura, la política, la gente, los valores… Todo ha experimentado un cambio gigante, incluso podemos decir que es casi irreconocible si lo comparamos con cómo era hace tan sólo unas décadas.

Todo aquello que ayer valía, hoy ya no funciona. Necesitamos adaptarnos al cambio si realmente queremos sobrevivir en estos tiempos de crisis.

Nuestra mentalidad como artistas debe adaptarse a los cambios que estamos sufriendo para poder ver nuestra obra expuesta y vendida. No podemos seguir confiando solo en las galerías de arte para obtener ingresos, ya que esto supondría un retraso en esta nueva humanidad. Por no hablar de la manera en que actúan de manera excluyente, por su restringida accesibilidad a todo los artistas.

Dejemos atrás la frustración y busquemos nuevas alternativas nacidas en este siglo XXI para los artistas. Hay mucha gente ahí fuera viviendo del arte, no solo unos pocos como nos han hecho creer. Hoy más que nunca ya estamos en la era de las oportunidades, es el momento ideal para expandirse y vender arte a nivel mundial.

¿Qué nos permite vivir del arte en esta nueva era?

Marketing a través de la red. Las nuevas tecnologías permiten al arte viajar por el mundo. Para dar a conocer tu arte, ya no es solo válido el exponer en galerías o museos, también existen las revistas especializadas, las redes sociales, las websites y blogs son otros medios nacidos con esta era tecnológica que ayuda al artista a darse a conocer.

El artista debe convertirse en su producto y publicitarse en todos los medios, mostrar su obra y estar presente hasta la saciedad en eventos digitales y presenciales.

Es cierto que vivir del arte, como cualquier tipo de emprendimiento, se basa en la constancia y la dedicación para ver hecho realidad ese gran sueño de “vivir del arte”. Sin la paciencia y la persistencia no llegará el reconocimiento por “arte de magia”.

La creencia en uno mismo es la piedra angular que te dará fuerza para seguir luchando, debes tener una fe ciega en ti mismo y tu trabajo para transmitirlo a los demás, admiradores y clientes.

Aunque vivir del arte no es fácil, tampoco es imposible, y ahora es más que nunca fundamental que la creatividad salga a flote y dejemos atrás este mundo de tecnocratas. Vivimos en una sociedad donde se considera un lujo el arte, el valor más intrínseco al ser humano. Sin embargo, la cultura es un patrimonio.

Ha llegado el momento de apostar por la cultura y de nosotros como artistas no tirar la toalla, sino de alzarse y mostrar nuestro mundo interior.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailby feather