Dibujar con carboncillo, empezando

Dibujar con carboncillo es fácil de aprender (mira el anterior artículo sobre técnicas del dibujo).

En general, aconsejo a todo el mundo que se deje impresionar por ninguna técnica de dibujo o pintura, que pruebe y se divierta mientras lo hace. El tiempo y la práctica son la clave para evolucionar y tomar las primeras nociones hasta llegar a hacerlo de una manera natural e intuitiva.

Se puede comenzar por dibujar algunos trazos sueltos sobre un papel. A la hora de dibujar es aconsejable comprobar cómo se dibuja con la barra de punta.

El trazo se realiza con una presión media, sin que se rompa la barra. Para dibujar estas líneas, el gesto de la mano se debe acompañar con la muñeca. Estos movimiento son importantes para ejercitar el dominio del brazo.

Dibujar líneas con carboncillo

Aprender a dibujar con carboncillo requiere de práctica, y para ello se debe educar el trazo, realizando una serie de líneas controlando la presión. Ensayando la fuerza y el giro de muñeca, se obtienen resultados diferentes. Aunque al principio, esto puede resultar aburrido, a posteriori permitirá tener una mayor destreza del medio para dibujar con soltura.

Aprender a dibujar con carboncillo, es la mejor base para adquirir confianza con las otras técnicas de dibujo

Se puede practicar realizando diversas líneas sujetando el carboncillo de distintas maneras. Casi todo el mundo ha hecho garabatos alguna vez. Ahora se trata de hacer lo mismo pero con el carboncillo de punta. Al aplicarlo, se pueden hacer trazos dirigiendo el movimiento con la mano y contrayendo los dedos, así se conseguirán diferentes tipos de curva. Si a este juego se le añade el giro de muñeca, se pueden realizar curvas. Por otro lado, trazando líneas rectas perpendiculares se consiguen tramas.

Dibujar arrastrado la barra de carboncillo

El arrastre de la barra de carboncillo sobre el papel permite diferentes recursos de trazo. De la misma manera que se puede trazar con el carboncillo de punta, sujetado plano, se pueden conseguir efectos muy interesantes. El grosor del trazo depende de la anchura del cabo. Conviene tener a mano diferentes cabos de carboncillo, ya que unas veces se necesitará cubrir una superficie amplia, mientras que otras la zona que se tenga que manchar puede ser más pequeña.

Hay que tener en cuenta que el carboncillo no siempre ofrece un trazado uniforme. A medida que se utiliza se va desgastando y el trazo ofrece mayor grosor si se trabaja con la punta. Por otra parte, la barra de carboncillo se adelgaza y se torna quebradiza cuando se trabaja con el carboncillo plano. Para compensar este desgaste es conveniente trazar cada vez con un canto distinto de la barrita.

Al arrastrar la barra de carboncillo sobre el papel resultan dos tipos de trazo: el primero es lineal (describe el recorrido de la mano sobre el papel), y el segundo tiene como función cubrir de color gris una superficie más amplia.

El trazado con el carboncillo plano permite conseguir líneas variadas al girarlo sobre el papel. El recorrido del carboncillo permite hacer ondulaciones suaves sin que se resienta el trazo. Cuando se realiza un giro brusco durante el recorrido del carboncillo, y éste pasa a un trazo longitudinal, el efecto es el de un trazo cambiante. Según la presión que se ejerza se pueden hacer degradados.

Espero que te haya resultado de utilidad estas primeras nociones y posible prácticas para aprender a dibujar con el carboncillo.

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