El dibujo, conceptos básicos

El dibujo es el inicio de toda obra de arte, es la base estructural de cualquier proyecto artístico. El primer paso para crear una pintura consiste en esbozar, es decir, crear el dibujo preparatorio para que sirva de guía para la consecución de la obra de arte. Por esta razón, es esencial aprender a dibujar bien. En este artículo, voy a explicar varios puntos importantes para iniciarse en el dibujo

Materiales Básicos en el dibujo

La elección del material en el dibujo es de gran importancia, pues de ello dependen los efecto gráficos que se derivan, que pueden ir desde el dibujo realizado con suaves líneas intensas, gestuales e impulsivas. Por lo tanto, el primer paso para aprender a dibujar es familiarizarse con los materiales básicos del dibujo. A partir de distintas pruebas se descubrirá que cada medio de dibujo ofrece unas características particulares.

El dibujo con lápiz de grafito

El lápiz es el instrumento más extendido para realizar el dibujo. Está compuesto por una mina que mezcla grafito natural con arcilla insertada en un palo de madera. El lápiz se caracteriza por su fácil manejo, ya que es un medio poco quebradizo y muy limpio. La línea puede verse alterada variando la presión ejercida con la punta y la inclinación del lápiz. Con una suave presión y una punta redondeada, la línea resultante se muestra débil, mientras que con mayor presión y con la punta afilada el trazo es intenso. Si lo que se quiere es dar sombras, se debe inclinar el lápiz unos 45 grados.

Los lápices de grafito se clasifican según su dureza; los lápices blandos tienen una mina más gruesa y grasa, y su trazo en el dibujo es muy intenso, pero tiene el inconveniente de que la punta se gasta con mayor facilidad. Estos lápieces están marcados con la letra B acompañados por un número que define el grado de dureza. Por otra parte, los lápices duros son de un gris más pálido, y, debido a su mayor consistencia, mantienen durante más tiempo su punta afilada y el trazo resultante más apagado. En este caso los lápices llevan una H y son ideales para dibujos de gran precisión o en aquellos en los que se desea obtener un resultado muy limpio.

El dibujo a carbón y sus derivados

El carboncillo es un trozo de rama carbonizada que tiene un alto poder de pigmentación. Su trazo es negro aunque poco consistente, ya que es fácil borrarlo, pero es esta peculiaridad lo que lo hace el favorito para los que están empezando y para los artistas a la hora de comezar una obra de arte en un lienzo. El carboncillo facilita el manchado rápido y las correcciones oportunas (esta técnica es la que se pide en las pruebas de acceso de BBAA).

El carboncillo es muy útil para combinar el trabajo lineal con efectos de sombreado que se consigue fundiendo y difuminando los trazos con la yema de los dedos. La facilidad con la que se desprende el pigmento adherido en la superficie del papel permite obtener ricos matices y gradaciones de calidad llegando a parecer pictórica.

Las barras de carbón se fabrican en bastones de un diámetro de entre 1,5 a 5 centímetros. Su longitud oscila entre los 11 y los 15 centímetros. También pueden adquirirse el lápiz y la barra de carbón compuesto o prensado. Esta última se trata de una mina de carbón vegetal pulverizado y mezclado con cola. Su trazo es más intenso y cuesta más de difuminar.

Uso de trapos y difumino en el dibujo

El dibujo con técnicas de frotación, como el carbón, la sanguina o las cretas, requiere el uso de un trapo de algodón para borrar o rectificar. Si se prefiere, se puede adquirir un difumino, un cilindro de papel que se utiliza para difuminar el pigmento sobre el papel. Este utensilio es aconsejable cuando se trabaja en dibujos de pequeño formato. Para los amplios difuminados, se recomienda frotar con la palma de la mano o la yema de los dedos, según el tamaño del dibujo. Para borrar se utilizará una goma maleable, especial para carboncillo.

El dibujo a plumilla

Consiste en una punta metálica que se inserta en el mango de madera. Al sumergir la punta en tinta china retiene una carga que deposita sobre el papel con cada trazo. El dibujo a plumilla es lento, pero es el complemento ideal a las aplicaciones con aguada. Existen diferentes tipos de puntas metálicas que dar lugar a diferentes tamaños de trazo y que pueden intercambiarse e insertarse en el mango según se necesite.

Soportes para el Dibujo

El soporte natural para el dibujo es el papel. Cada medio de dibujo descrito requiere el uso de un papel determinado. Para el lápiz de grafito es recomendable el uso de papeles satinados o de grano fino. El papel para el carbón y las cretas deberían retener mejor el pigmento en polvo del dibujo, por esto se recomiendan los de grano medio o los berjurados. Si se trabaja con aguadas, la elección debe ser la de papeles de acuarela, o en su detrimento, papeles más gruesos y que absorban mejor el agua sin doblegarse. El papel de grano grueso suele reservarse para el dibujo con sombreados enérgicos y pocos detalles.

Espero que todo lo expuesto hasta ahora en este artículo, te anime a comenzar a aprender a dibujar, ensayando con alguno de los materiales descritos para conocer en que medio te sientes más cómodo.

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